simplemente

problemas que sólo han nacido para morir resueltos,
imprevistos que, al conocerse, deben pasar a la lista de los previstos,
enfados que piden a gritos ser felices,
cansancio que está deseando irse a dormir contigo y hacer las paces,
horas que pasan de largo y deberían esperarte,
enredo de ideas planificando cómo desenredarse y
ruido que estaría encantado de callarse.
Es posible encontrar entre todo esto,
luz para ver mejor por dónde ir,
ayuda que aparece por donde menos te la esperas,
soluciones que eres capaz de encontrar,
risas que destapan tus oídos,
momentos que te alegras de haber vivido,
victorias conseguidas sólo por tí mismo,
experiencias que nadie te podrá quitar y
oportunidades que te hacen ver de cerca lo que parecía lejano.
Así que no me digas nada más, simplemente, sonríeme.
-->